Si fuera cierto

Estoy sentando.

El resto se va de mí,

a la ironía del día

a frecuentar la luz.


Mi alma se ríe de la risa.

Se agrega a la pequeña hormiga,

se llena de bichos canastos,

y adora los silencios del domingo.


Dibujo con las moscas

sombras inquietas entre las hojas mojadas.


Cuando salgo de mí estoy vivo.

No existo entre la niebla.

No tengo que soldar ladrillos desangrados.

No debo impuestos.

No pago con insomnio.

Acaricio el hervor del agua en los infiernos.

Libero ausencias programadas.

Empalo los cadáveres de los ojos

Y no le doy de comer lágrimas al recuerdo.



Después las voces que reconozco,

cuando cae el sol sobre los perros

regresan de los viejos corredores,

por mi sístole del miedo y del dolor.


¡Ah!, salir de mí.

Si fuera cierto.

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