Que lejos el amor que estaba cerca

Qué cerca la niebla antes soplada

que te envuelve en sábanas flameadas sin remedio.


Qué lejos el ahora mismo diluido

y qué cerca tu ausencia todavía tibia.


Qué lejos tu voz dorada de diciembres

y qué cerca la inmensidad de tu hasta luego.


Qué lejos estos ojos casi ciegos – si, los míos -

y qué cerca el adonde vas y por cuánto tiempo.


Qué cerca hoy que es el día y que te veo

recoger tus pasos paso a paso


los pasos que me trajiste una vez de regalo

y qué lejos ese día.

¡Hasta la vista!

Para concluir, anuncio lo que vendrá luego de mí.
Recuerdo haber dicho, cuando mis hojas aún no habían
brotado,
Que elevaría mi voz jocunda y sonora para referirme a
las consumaciones.

Cuando América haya cumplido con lo prometido,
Cuando caminen por estos Estados cien millones de
personas espléndidas,
Cuando el resto abra paso a las personas espléndidas y
contribuya a ellas,
Cuando linajes de madres perfectas sean el signo de
América,
Yo y los míos habremos alcanzado nuestra debida fructificación.

Me abrí paso por mí mismo,
Canté al cuerpo y el alma, a la guerra y la paz, entoné
las canciones de la vida y la muerte,
Y las canciones del nacimiento, y mostré que hay
muchos nacimientos.

Propuse mi propio estilo a todos, con paso confiado
recorrí mi trayecto;
En pleno goce aún, musito, ¡Hasta la vista!,
Y tomo por última vez entre las mías la mano de la
mujer y el hombre jóvenes.

Anuncio el surgimiento de personas carentes de artificio,
Anuncio el triunfo de la justicia,
Anuncio la libertad e igualdad sin concesiones,
Anuncio que el candor será justificado y que el orgullo
será justificado.

Anuncio que la identidad de estos Estados será una
sola identidad,
Anuncio que la Unión será cada vez más compacta,
indisoluble,
Anuncio majestades y esplendores que volverán
insignificante toda la política anterior del mundo.

Anuncio la adhesividad, digo que será ilimitada y no
conocerá ataduras,
Digo que tu habrás de encontrar el amigo que buscas.

Anuncio la llegada de un hombre o de una mujer, tal vez
lo seas tú (¡Hasta la vista!),
Anuncio al gran individuo, fluido como la Naturaleza,
casto, afectuoso, compasivo, bien pertrechado.

Anuncio una vida pródiga, vehemente, espiritual, osada,
Anuncio un fin que enfrentará despreocupado y alegre
su traslación.

Anuncio millones de jóvenes con dulzura en la sangre,
gigantescos y hermosos,
Anuncio una raza de salvajes y espléndidos ancianos.

............................................

¿Hay algo más, que me demoro y me detengo y me
arrastro tendido con la boca abierta?
¿Hay una palabra final de despedida?

Mis cantos cesan, yo los abandono,
Por detrás de la pantalla que me ocultaba aparezco en
persona y avanzo hacia ti.

Camarada, esto no es un libro,
Quien esto toca, toca a un hombre.


Walt Whitman

Te sigo amando

Se me acaba el olvido
de tanto olvidarme de mí mismo,
se me acaban los pensamientos
de pensarte y no te miro.


¿Será que ya no me piensas?
¿Será que no somos nada?

Ya no sé ni cómo hacer para que sepas;
que sin ti los días son largos,
que la vida ya no es la misma,
que mis pasos resultan extraños,
que se borro mi sonrisa.

La luna ya no me mira
y el sol ya no me sonríe,
todo esto no importaría
si supiera que tú me quieres.


¿Será que nunca te tuve?
¿Será que no fuiste mía?


Y cómo olvidar los detalles
que me hicieron amarte tanto
si por ellos te sigo amando
y no he podido olvidarte.

¿Será que nunca me amaste?
¿será que me sigues amando?
¿será que por amarme te fuiste
pensando que yo no te amo?


¿Será?...

Será lo que sea…

Pero te sigo amando.

El poema eres tu – Deepak Chopra



Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.

Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te hantraído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa.

Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior.
En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactá
ndote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.

Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.

Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.

Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior. Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución.

El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.

Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de auto-aceptación.

Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.

No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.
Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado.

Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.

Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos.

Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.”

Ya no eres nada

La pestaña del sol cae inmóvil
al parpado del tiempo
Antes yo era el paisaje rodando
en tu pupila
Hoy tu eres camino rodando
en mi olvido
Eres ahora una bandera sin viento
Una pasión que abandono la forma
Ahí donde es lo mismo decir amor
que no quiero
Fin que principio, sexo que sueño
Eres el silencio en los labios
del silencio
Eres solo costumbre de mis letras
Tinta vana, desperdicio de mi tiempo
Eres solo estupidez arraigada en los
oscuros desvanes de mi cerebro
Eres recuerdo triste, ocupa tiempo
Eres, pensándolo bien, ya no eres
nada