Vanidad

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo,
el amor y la dicha,itinerarios
música, juguetes.

Es cierto que es así:todo lo mío te lo doy,
es cierto,pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito que
solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,quiero decir que para verme tenía que mirarte.

Julio Cortázar

Queda poco tiempo

No hay tiempo de sentir desconsuelo;

Sigue la vida, urgente y transitoria.

Muda la meta de tu trayectoria,

Y rasga del mañana el hondo velo.


Tu oficio es cotidiano y decisivo:

Mientras alumbre el sol, serás ardiente;

Mientras dure la vida estarás vivo.

Tenemos

edificios más altos, pero templos más pequeños;
autopistas más anchas, pero puntos de vista más estrechos;
gastamos más dinero y tenemos cada vez menos.


Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas;
cosas más convenientes pero menos tiempo;
más educación y menos sentido;
más conocimiento y menos juicio;
más expertos y más problemas;
más medicinas y menos bienestar;
tomamos mucho, fumamos mucho,
gastamos sin medida, reímos muy poco,
manejamos muy rápido, nos enfurecemos demasiado rápido,
nos acostamos muy tarde, nos levantamos muy cansados,
casi no leemos, vemos demasiada TV y casi nunca oramos.


Hemos multiplicado nuestras posesiones,
pero reducido nuestros valores,
hablamos demasiado,
amamos muy poco y mentimos casi todo el tiempo,
hemos aprendido a ganarnos la vida,
pero no a disfrutarla,
le hemos sumado años a la vida y no vida a los años.


Hemos ido y vuelto a la Luna,
pero no podemos cruzar la calle para conocer a un vecino,
hemos conquistado el espacio exterior pero no el espacio interior,
hacemos cosas más grandes, pero no mejores,
hemos limpiado el aire, pero no el alma;
hemos dividido el átomo, pero no a nuestros prejuicios,
escribimos mucho, pero aprendemos poco,
planeamos todo, pero no conseguimos casi nada.


Hemos aprendido a hacer las cosas más rápido,
pero no a tener más paciencia;
tenemos ganancias más altas, pero moral más baja;
más alimento y menos paz.


Construimos más computadoras para guardar más información,
para producir más copias que nunca, pero nos comunicamos menos;
cada vez tenemos más cantidad y menos calidad.


Esta es la época de la comida rápida y la digestión lenta;
hombres altos de carácter bajo;
profundas ganancias y relaciones superficiales.


Esta es la época de la paz mundial y la guerra domestica;
más tiempo libre y menos diversión;
más tipos de comida y menos nutritivas.


Ahora tenemos ingresos conjuntos y más divorcios,
casas más bellas pero más hogares rotos.
Esta es la época de viajes rápidos, pañales desechables,
moralidad en decadencia, pasiones de una noche,
cuerpos con sobrepeso, pastillas que hacen todo,
desde alegrarte, hasta calmarte y matarte.


Esta es la época donde tenemos todo en la exhibición y nada en el inventario.

Anónimo 1999