A la mujer ajena

De estas noches que entre imposibles supieron darme memoria
y este cúmulo de incesantes penurias que se levantan
hoy me pintan oscuro cuadro, que desconoce victorias,
y el silencio mata de a poco caricias que el tiempo estanca.

Qué desnudo quedó el presente en pasados tuyos vestidos,
y esta piel que besó tu nombre jamás le hablará a mi alma,
es absurdo que no te piense si olvidándote no te olvido...
y que vuelvas cuando te has ido... y te busque cuando te vayas.

Porque el tiempo llevó tan sólo lo que nos mantenía unidos
mas aquello que ayer vivimos vuelve en vientos de la nostalgia
esparciendo el polvo que duerme como fe de un amor prohibido...

Y por eso me alejo lento de un pasado sin esperanzas,
a un futuro que de añoranzas no se viste sino contigo,
pero aquello que Dios ha unido, el hombre no lo separa.

No hay comentarios: