Una historia
Tiene encadenadas las noches
Y mi lejanía.
Así otro escombro se suma a la luna,
Palomas
Contornean sus hijos alrededor de la vejez
Del alpiste.
La memoria los retiene en su fogata.
Crujen las sombras y mi labio rojo
Y mi rostro rojo
Y el cuervo mirándote,
Mirándome.
Y no quiero morir si haber antes
Vivido en otro
Y luego derramado como el aceite
Bajo el labio de otro labio.
No quiero ser un fantasma al mediodía
Trepanado de amores
En puertos descoloridos y fronteras sin tu aroma.
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