Ecologia de tus sentidos

Convoco a los dioses del café

y les pido me muestren el camino

de tu belleza

me enseñen como amar mas allá del amor

como ser digno de un suspiro

de un recuerdo en tu memoria

como ser el protagonista de un te espero

como superar el abismo de lo cotidiano y

convertirme en algo mas que un extraño

como galopar en medio de tus dudas

y hacer que el sueño supere realidades

como confrontar al destino y hacer que nos conceda dos minutos

tan sólo dos minutos

para vernos

para oírnos

y decirnos

te espero.


Creo que te olvido

Recordarte es cada vez más un desafío

Ahora pareces más una imagen

una ilusión

un sueño

una ficción, que una persona

eres mi realidad

sólo un ensueño

te creo y te descreo

te hago y te reinvento

en este momento comprendo

que mientras más te olvido mas te tengo.

“El que es sabio sólo es sabio porque ama.

El que es loco sólo es loco porque cree

que puede entender el amor.”(Paulo Coelho).

Habitas taciturna

en medio de la brisa

descubres lo intangible

conmueves al sol

el río sólo existe cuando tu estás

el flujo continuo

la corriente indetenible

sólo se contiene cuando tu estás

la mirada silenciosa

la caricia callejera

sólo importan si eres tú

la niña consoladora

la reina de los sueños

la dueña de mis ojos

todo tiene sentido

porque tu estás.


Encuentro tu paso silencioso

y trato de alcanzarte.


cada huella

cada dedo

cada uña

cada fragmento de piel

me hablan de un encuentro.



Caigo en tus zancadas

respirando

descubro un andar atrevido

misterioso y tímido.

¿eres tu la caminante de mis soledades?



Se escucha cada paso

encadenado a un ritmo particular

¿eres tu la andariega de mis sentidos?



No sé si vienes o vas

en la verde sinfonía

de tus pasos

tu cabellera danza armónicamente

entre hechizos de nocturnidad.



Espero encontrarme contigo

en algún lugar

detrás de tus ojos.

Es el tiempo el responsable

de la magia

de la estrella

del crepúsculo

de la sangre

del deseo

de lo impensable que transcurre

como gota del desierto

imponiendo su frescura

matizando las entregas

digiriendo los vapores

estrechando los encuentros

anidando en el olvido

repitiendo los sonidos

acallando el desprecio

seduciendo las neblinas

en medio de los silencios.


La mentira es necesaria para los que creen en el orden.

Escruto la cobardía

la mentira ante tus ojos

y veo los míos

la tóxica presencia

la inoportuna ocurrencia

el extravío traicionero

la excusa

el desencuentro

el pasillo de los lamentos

el muro de las temeridades

el extraño que no llega

el empalado cuerpo del desprecio

y me quedo sin decir lo que encuentro

sin encontrar lo que quiero

al filo de una garra

en medio de la nada.

Todo es veneno. Nada es veneno.

Todo está en la dosis.

Dudo de la duda, dudo de la razón dudo de la creencia dudo de mi mismo.



Espero esperarte en la espera

del descanso incómodo de la lucha.

Espero y desespero.

Sobre todo porque sé que la espera es sólo un paso

Es sólo un comienzo

que me invita a encontrarte/ encontrarme

que me enseña a despertar

que me aturde

me llama

me corrompe, me seduce

y me aniquila

En medio de una ansiedad que lleva tu nombre.

Invoco a los Dioses de la impaciencia a que me muestren el camino

de la esperanza esperada

de la esperanza al esperarte.

No hay fórmulas mágicas

para comer caramelos de luz

no hay fórmulas mágicas

para hacerte morder la dulce alegría

de un encuentro

no hay fórmulas mágicas

que nos hagan gritar la paz de tus ojos.

sólo el consuelo de saberte cerca puede

calmar la agonía de la espera

sólo el instante

el momento mas sublime

me permite respirar la vida en tus labios.


“No te quedes inmóvil al borde del camino”

(Mario Benedetti, acordes cotidianos.)



No me esperes en medio del silencio

no te comas del ruido sus lamentos

no permitas que la tarde te aniquile

no permitas que la vida se adelante

no te rindas

no descanses

no suspires

no te aguantes

no le lleves al destino las lágrimas que lloraste

no me mires de reojo

no te quedes sin mirarme

no lo hagas con desgana

no lo digas sin sentirlo

no te rindas

no te canses

no me esperes

no te aguantes.

“pero aquí abajo, abajo cerca de las raíces”
(Mario Benedetti, acordes cotidianos).



En la caída hacia el tiempo

Te perdí sin buscarte

Te encontré sin tenerte

Y te volví a perder.



En medio de un descuido

de un suspiro

de un aullido

de un murmullo

de un te extraño

te busco para alejarme

y me alejo para encontrarte

en medio de un extravío

que no conoce de destinos.


Eres persistente como la brisa contra la pared o como el agua que

fluye y no logra quedarse en la mano. Sin embargo

a veces la brisa y el agua crean una tormenta y la

conciencia no puede detenerla.


Eres coleccionista de ideas

de mundos paralelos

de estrellas apagadas

de risas maquilladas

de camisas con mostaza

y de música chatarra.

Eres coleccionista de ideas

de espacios ya cerrados

de caminos sin veredas

de almuerzos en volcanes

de relojes ya sin cuerda

de lápices sin tinta y de latas vacías.



Eres coleccionista de almas

coleccionista del viento

coleccionista.


Sé que le cantaste a un descuido

mirando mi mirada

nombrando mi nombre

aunque no lo sepa lo sé


Naciste el mismo día de mi muerte

esperando la resurrección del olvido

y anhelando el reencuentro

de los sordos.



Analizas la ausencia reciente de mi presencia constante

respirando el aire de mi sombra

esperando la espera

cayendo en silencio

atravesando un suspiro

existiendo sin existir.

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